
Hay libros que se escriben para vender y otros que nacen porque su autor ya no puede seguir callándose. Este, sin duda, pertenece a la segunda categoría. Domingo Gaitero firma un alegato honesto y sin anestesia sobre la calidad, la autenticidad y esa costumbre tan arraigada en nuestras organizaciones de pedir permiso para pensar diferente. Desde el propio título se intuye el tono: directo, algo provocador y profundamente sincero.
Lo mejor del libro es su voz. Gaitero no teoriza desde la distancia, sino que escribe desde la experiencia real, con criterio y con ese punto de incomodidad sana que obliga al lector a mirarse al espejo profesional. Sus páginas funcionan como un espejo y, a la vez, como un empujón: invitan a dejar de justificarse constantemente y a recuperar el valor de defender el propio…
Seguir leyendo…